Camiseta con caracol

¿Recordáis cuando me lamentaba que hacía mucho que no veía un caracol? Así se puede entender lo que me prestó (gustó) ver uno hace un par de semanas, en un paseo después de un chaparrón:
Aquí va mi particular homenaje a este caracol despistado. Le he puesto dos flores a modo de ruedas, para que siempre llegue puntual:
 
En la parte de atrás, la miniatura made in Pecosa:
Creo que era la primera vez que mi hija veía un caracol en vivo. Y se notó, porque pretendía que el bicho se pusiese a correr, como si tuviese ruedas:
 ¿Vosotros habéis visto alguno últimamente?


2 comentarios:

  1. Jajajjaja... mi hija cuando conoció a su primer caracol también intentó que echara a correr... y le chafó la concha, pobrecito, con tanto ímpetu que le quiso dar... no le dije: hija, creo que lo has matado... lo pusimos en la hierba a que se recuperara y como ya no pasamos por allí... le evitamos el soponcio.

    Su segunda experiencia caracoreril fue hace 15 dias... un amigo de mi marido le regaló uno y ella decidió que era nuestra mascota... tanto "lo cuidó" que al dia siguiente el caracol tímido no quiso salir de la concha. Pensé que quizá había muerto... y le dije: vamos a dejarlo en esta jardinera del parque... al volver a casa... el caracol no estaba... por lo que me han dicho, al detectar la humedad despertó y se escapó. Qué ingrato...

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  2. Yo creo que todos los niños tienen las mismas reacciones ante las mismas situaciones. Si la mía no acabó chafándolo, fue porque yo anduve viva y la convencí para que le dejase seguir con su paseo. Si no, acaba como el tuyo seguro.
    También últimamente no calla con que quiere una mascota. No se me había ocurrido la idea de adoptar un caracol... ;-)

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