Taza pintada DIY

Ya sabéis todos qué día es hoy, así que sobran las presentaciones. Yo nunca lo celebraba porque consideraba que era un invento consumista de El Corte Inglés, que todos los días del año son San Valentín y bla, bla, bla. Luego la vida te da unas cuantas cornadas, maduras y piensas que lo mejor que haces es pasarlo bien que tiempo para llorar ya tendremos, como dice mi madre. Y lo de decir te quiero lo mismo, no hay fecha para eso pero si la hay, se aprovecha.
El regalo de hoy lo tenía preparado desde hacía bastante porque lo ví el año pasado y me pareció original, así que cuando encontré una taza blanca me puse a ello:
Un rotulador para pintar cerámica y mucho amor después: 
Luego voy a hacer galletas o una tarta de manzana que tiene buena pinta y no parece complicada. Y ahora me pongo con la pequeña, que anoche anunció en medio de la cena que estaba enamorada de un compi de clase y que le iba a hacer una postal. El padre a la hora del desayuno todavía no se había recuperado.

P.D.1.: Los que me seguís en Instagram (podéis buscarme como picapecosa) ya la habíais visto hace tiempo.

P.D.2.: Han publicado en Piratas de Ikea el cubertero que le hice a mi madre a partir de una maceta, lo que me hace muy feliz porque no deja de sorprenderme que a la gente le parezcan interesantes las cosas que hago. Podéis verlo aquí.








No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada