Mete en un bote el menaje de la peluquería

Este año cuando la niña escribió la carta a los Reyes Magos conseguimos que redujese a cuatro (uno por casa) los regalos "principales" que le iban a traer. Léase por "principales" juguetes de grandes (grandísimas para los pisos de hoy en día) dimensiones y con un millar de accesorios todos ellos de tamaño no superior a un dedo pulgar y fabricados en plástico, fino y frágil para las partes gigantes que mueves poco porque no hay donde meterlas y duro como una piedra para el resto de complementos para que cuando pises alguno no te quepa duda de que has pasado por encima de una taza con platillo y todo o un brick de yogures.

Ya os contaba aquí que le di un bote de plástico para guardar el menaje del restaurante. El otro día sacó la peluquería y antes de que volviésemos a empezar otra vez con lo mismo le hice un contenedor con un bote pequeño de comida para tortugas:
 
 
 
 
 
 Si hay que mantener el orden que sea con glamour ¿No? ¡Pasad un feliz martes!



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