Carta a mi padre


Te escribo esta carta porque sé que si intento decírtelo de palabra te vas a sentir tan violento y tan descolocado, que lo único que te saldrá será alguno de tus comentarios quitándole la importancia que tiene, y yo hoy necesito que sepas esto.

Me gustaría poder cogerte la mano y que sólo con eso supieses que eres la persona a la que más quiero en el mundo. No la única, pero sí a la que quiero de una forma que sólo me sale contigo.

Poder decirte que te admiro desde que me acuerdo porque eres el hombre con más imaginación que he conocido nunca y capaz de arreglar cualquier cosa. O inventarla si no existe y la necesitas. 

Verte en acción era tan entretenido como ver cualquiera de los capítulos de McGyver que echaban en la tele los sábados por la tarde. Los demás niños lo tachaban de fantástico por hacer aquellos inventos imposibles con los elementos más improbables, pero a mí no me extrañaba porque eso pasaba casi a diario en mi casa. 

La única condición era no hablar para no distraerte ni pedir explicaciones durante el proceso. Eso para más tarde. Y la magia salía.


Ojalá nos hubiesen tocado los tiempos de hoy en día para vivirlos juntos y no los que nos cayeron. 

Nos habríamos ahorrado muchos años de distancias, de silencios y de lamerse las heridas cada uno por su lado.  Habríamos podido estar cerca, tú abrirías la mano y yo tendría confianza en mí misma. 

También que no nos pareciésemos tanto para no rascar en las mismas cosas. Qué injusticia que lo que más me acerca a tí, fuese lo que siempre acababa por separarnos.

Y puestos a pedir, ojalá nos hubiese tocado otra familia, aunque bien pensado en ese caso lo mismo tú no habrías salido como eres y yo me habría perdido este aprendizaje. 

Además, ahora sí puedo decir que te quiero tal como eres. Con tus más y tus menos, con tus cosas buenas y con las que me sacan (sacaban) de quicio. Después de tantos años por fin he aprendido que necesitas esa coraza tanto como un caracol necesita su casa. Y que aunque tu puerta parece cerrada, sólo tengo que empujarla un poco para que se abra. 


10 comentarios:

  1. Muchas gracias, Ana. Ha sido un aprendizaje largo y duro, pero ha merecido la pena.

    Un beso,
    Sonia

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  2. Muchas gracias, la escribí del tirón y ni la repasé, necesitaba sacármelo.

    Un beso,
    Sonia

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  3. Me salió de lo más hondo y casi sin pensarlo. Me alegra haberlo hecho porque aunque él no lo va a leer (ni siquiera sabe que tengo un blog), a mí me sirve habérmelo sacado de dentro.

    Un besito,
    Sonia

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  4. Muy emotiva, una lástima que no vaya a leerla, porque te llega....y muy adentro.
    Besossss

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    1. ¡¡Muchas gracias Andaira!!

      Supongo que lo que cuento no es nada nuevo, lo complicada que es la comunicación con esa generación de padres educados en la creencia de que mostrar los sentimientos es de débiles.

      Un besazo,
      Sonia

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  5. Me encanta Sonia!!!! Es muy bueno plasmar para entender y avanzar...un besazo reina!!

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    1. ¡¡Muchas gracias Iraima!!

      Me ha costado mucho tiempo y todavía más esfuerzo, pero al final he conseguido llegar. No ha sido un camino de rosas y me pesa que debido a las circunstancias hayamos tenido que pasar por tantas cosas, pero supongo que es un aprendizaje que debía hacer.

      Un besazo preciosa,
      Sonia

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